La ciudad


VALENCIA DE DON JUAN

vista del castillo desde la muelaValencia de Don Juan se sitúa al sur de la provincia de León, en la zona mesetaria, en la comarca denominada Esla-Oteros. A menos de 40 km. de la capital, se encuentra esta localidad también conocida como Coyanza, una ciudad actual que supera los 5.000 habitantes y que se encuentra en continuo desarrollo y crecimiento. Un lugar ideal para disfrutar del entorno, la naturaleza y el descanso, sin dejar de lado el ocio y el entretenimiento.

Desde sus orígenes se asentó en la vega del río Esla, hecho que ha favorecido el talante agrícola de sus pobladores. En la actualidad, el 80 % de superficie está dedicada a las tierras de cultivo.

Valencia de Don Juan está dotada de una avanzada y cuidada infraestructura que facilita una cómoda y alta calidad de vida a sus habitantes y visitantes. Paseando por la ciudad podremos admirar algunos hermosos ejemplos de la arquitectura más tradicional y contemporánea.

LA COMARCA

vista de campoValencia de Don Juan es la cabecera económica y social de la extensa comarca de Esla – Oteros y Campos. Podemos visitar pueblos de gran importancia en la zona, que nos enriquecerán en el conocimiento de una región de gran trascendencia para la provincia de León. Fresno de la Vega (con una afamada huerta. Iglesia con portada del siglo XVI y una imagen del siglo XIII de una Virgen con el niño), Pajares de los Oteros (paisaje de bodegas y palomares. Ermita del siglo XVII. Iglesia de Valdesaz declarada B.I.C.), Toral de los Guzmanes (su principal modo de vida es la transformación de los frutos del bosque. Iglesia de Sta. María del siglo XV. El Palacio de los Guzmanes construido en tapial). Valderas (casco urbano cargado de historia. Museo de arte religioso). Gordoncillo (zona de viñedo y de fuentes. Manantial de aguas termales. Ermita de Sto. Cristo de la Veracruz), Villamañán, Villaquejida, Cabreros del Río.

HISTORIA

Estatua de Fernando IEl origen de la antigua Coyanza hay que buscarlo en asentamientos de finales de la edad del bronce, entre los siglos XIII y X a.C., en el lugar que hoy ocupan los restos del imponente castillo que preside la ciudad. Poblada desde tiempos prehistóricos, Valencia de Don Juan fue enclave predominante durante la primera y segunda edad del hierro y época romana de toda la comarca del bajo Esla. Ocupada por los suevos desde el siglo V, los pobladores del Castro Coviacense supieron resistir y vencer el empuje de los godos de Teodorico II que, tras su derrota en estas tierras, tuvieron que replegarse hacia las Galias. También conoció y sufrió Coyanza la invasión de los musulmanes, que fueron los causantes de la destrucción del castillo primitivo, probablemente ubicado al norte de la actual fortaleza.

En tiempos de la Reconquista fue sede del renombrado Concilio de Coyanza, convocado por el rey Fernando I y su esposa la reina Sancha en 1055, y al que asistieron nobles, abades y obispos “para la restauración de nuestra cristiandad”. Gran fama ha dado este importante concilio a Coyanza, nombre que mantuvo la población hasta principios del siglo XIII.

Aparece por primera vez nombrada como Valencia en 1206 en la documentación del Tratado de Cabreros. En 1230 tuvo lugar en esta ciudad la entrevista que mantuvieron las dos esposas de Alfonso IX de León, Doña Teresa y Doña Berenguela, que fue el germen que condujo a la unión definitiva de Castilla y León en la figura de Fernando III.

Hasta finales del siglo XIV se conoció a la población como Valencia “de León” o “de Campos”, hasta que, en honor al primer Duque de la villa, el infante Don Juan de Portugal, hijo de Pedro I de Portugal y de Doña Inés de Castro, pasa a conocerse con su actual nombre de Valencia de Don Juan.

En el siglo XV se levanta el Castillo de los Acuña y Portugal que hoy conocemos, y que se ha convertido en emblema de Valencia de Don Juan. Durante la época moderna la población prosperó con una azarosa vida comercial, generada por la celebración de ferias y mercados que reunían a toda la comarca. Es cuna de grandes personajes, entre los que destacan las figuras del poeta Fray Diego de Valencia, del religioso Fray Martín de Valencia y del licenciado Alonso Arias de Villasinda

Sufrió la villa importantes daños durante la invasión de los franceses y la guerra de independencia. En los siglos XIX y XX la población experimentó un importante crecimiento social y económico, que transformó la fisonomía de la ciudad. En pleno siglo XXI Valencia de Don Juan se erige como población más importante de la zona en los sectores industrial, económico y comercial, cultural y turístico, siendo durante la época estival centro de la vida social de numerosos veraneantes quienes llegan a triplicar la población oficial.

PATRIMONIO

vista del castillo desde el jardín de los patosLa estrella indiscutible de esta villa es su vistoso castillo, obra maestra de la arquitectura gótica militar de finales del siglo XV, declarado Monumento en 1931. Fue mandado construir por los Acuña, allá por el siglo XV y hoy se conserva gran parte de su trazado original. Desde su atalaya sobre el Esla vigila la comarca, siendo la seña irrefutable de Valencia de Don Juan. Las mejoras y rehabilitaciones ofrecen una imagen innovadora del castillo, idóneo escenario para multitud de eventos de corte cultural. La Torre del Homenaje alberga en su interior el Museo del Castillo de Valencia de Don Juan.

Hasta con doce iglesias y ermitas contó esta villa en tiempos pasados, de las que hoy sólo quedan dos: la de Nuestra Señora del Castillo Viejo y la de San Pedro Apóstol, única parroquia de la ciudad. Esta última atesora  en su interior gran cantidad de patrimonio mueble, entre el que destaca el retablo del altar mayor, obra de Guillermo Doncel, a quien fue encargado 1543 para la desaparecida Iglesia del Salvador. Además de esta bella obra, la iglesia de San Pedro cuenta una hermosa fachada, en piedra de sillería y flanqueada por dos  torres cuadrangulares, realizada en lenguaje herreriano.

En la Iglesia de Nuestra Señora del Castillo Viejo destacan la imagen gótica del s. XIII de la Virgen del Castillo Viejo, patrona de Valencia de Don Juan, y un retablo dedicado a la Pasión de Cristo y fechado en el siglo XVI. En el presbiterio se encuentra el Panteón de Los Condes de Valencia de Don Juan, cuya bella factura es de visita ineludible.

En el entorno de la Plaza Mayor y de la Calle de El Palacio se conservan aún bellos ejemplares de casas solariegas que pertenecieron a la nobleza y a la burguesía coyantina, entre los que destaca la Casa Palacio de los Condes de Valencia de Don Juan o la modernista casa de Don Eliseo Ortiz.

PARA DISFRUTAR

piscinas municipalesValencia de Don Juan es el lugar indicado para disfrutar de gratificantes paseos al aire libre, realizar actividades deportivas y excursiones, contemplar nuestro conjunto histórico monumental, participar en las ferias y mercados, visitar restaurantes, mesones y bodegas, divertirse en la vida nocturna de pubs y terrazas.

Pasear por Valencia de Don Juan es descubrir los contrastes entre la modernidad de la arquitectura más novedosa y la de las fachadas más tradicionales. Se conserva una parte del conjunto urbanístico tradicional que exhibe portalones, antiguas balconadas, barro, teja, etc.

El centro urbano de la ciudad es zona peatonal y también comercial. Muy cerca se encuentran el castillo del siglo XV y el Jardín de los Patos, ubicado en sus alrededores, así como el mirador al Esla y su vega.

El Jardín de los Patos es el parque de la ciudad y contiene una hermosa zona recreativa. Se pueden ver las alusiones históricas que presiden un pequeño laberinto ajardinado. Al lado, el Auditorio al aire libre en el que se celebran diferentes conciertos durante el caluroso verano cultural.

Existen otros rincones típicos como la Plaza del Salvador, La Plaza Chica, el Jardín de Santa Teresa… además de las Iglesias anteriormente mencionadas.

También goza de gran popularidad la Plaza de Toros con su ruedo excavado en la tierra, donde se celebran corridas y otros espectáculos taurinos de gran importancia.

En época estival esta ciudad goza de un excelente clima que la hace aún más atractiva. Por ello, uno de los puntos fuertes durante los meses veraniegos es el complejo del Polideportivo Municipal, debido a la amplitud de sus instalaciones y su gran versatilidad. El recinto dispone de una piscina olímpica, una infantil y una lúdica con toboganes, además de una zona de ocio familiar y juegos acuáticos interactivos. A todo ello se suman los  más de 130.000 metros cuadrados de zonas verdes, así como canchas para la práctica de diversos deportes como fútbol, baloncesto, tenis, voleyball, ping-pong… Tampoco debemos olvidarnos de las nuevas tecnologías ya que las piscinas disponen de zona WIFI gratuita para todos los usuarios. Diversas áreas con mesas y bancos para aquellos que quieran disfrutar de un día de pic-nic aumentan la oferta de este centro de ocio familiar que se ha convertido, en los últimos años, en un referente de la provincia. Como cada año se han mejorado las instalaciones con nuevos juegos infantiles, nuevos vestuarios, nuevos equipos médicos (desfibrilador), además de la ampliación de la zona de merendero. Todo ello se completa con un magnífico servicio de restauración formado por dos bares, restaurante, self-service, heladería, kiosko y panadería.

No podemos olvidar la Vía Verde, un recorrido que sigue el trazado de la antigua vía del tren y que une, mediante Valencia de Don Juan y Castrofuerte mediante un paseo natural de 11,5 Km flanqueado por varias especies arboreas y arbustivas como el espino albar, almendros, chopos… Por este recorrido discurría el ferrocarril de vía estrecha o tren burra.

El río Esla, además, deja a su paso por Valencia de Don Juan un espectacular paisaje verde de enorme grandeza visual que se puede disfrutar con un paseo por el complejo “La Isla”, tanto a pie como en bicicleta.

Otro paraje  relacionado con el río Esla es El Cachón de la Isla, senda peatonal y cicloturista de 3 Km y 700 m, donde se pueden observar distintos ecosistemas y destaca por su carácter ornitológico.

FIESTAS, FERIAS Y MERCADOS

cabezudos en las fiestasValencia de Don Juan es un destino de referencia para aquellos turistas que buscan la perfecta combinación entre ocio y cultura, ya que ofrece una amplia oferta turística que incluye atractivos culturales, espacios naturales, ocio y gastronomía.  Durante la época estival destacan fechas como el segundo fin de semana de julio , que se celebra el Mercado Medieval, el tercer fin de semana con la Feria del Libro o el último fin de semana del mes, que concluye con la Feria del Vino Tierra de León, el primer domingo de agosto en que se celebra el Día de Asturias o Día del Bollu y el segundo fin de semana de agosto cuando tiene lugar la Feria de la Cerámica y Artesanía Tradicional.

El verano finaliza con la celebración de las fiestas patronales el 7 y 14 de septiembre, en las que durante dos semanas, Valencia de Don Juan se viste de gala en honor a Nuestra Señora del Castillo y al Bendito Cristo de Santa Marina. En ellas y siguiendo la tradición, tiene lugar el solemne acto de la “Ofrenda del Cirio” a la Virgen, en la iglesia de los PP. Agustinos. El día 14 se celebra el Bendito Cristo de Santa Marina. Un día antes se prepara la hoguera del Cristo con la tradicional llegada del “Carro de Leña”.

En cualquier caso, no sólo el verano es la época idónea para visitar la ciudad coyantina, también la Semana Santa se vive con devoción y las calles se inundan de procesiones de vistoso interés.

Durante todo el año Valencia de Don Juan es el lugar ideal para disfrutar de unos días de descanso, ocio y diversión, un lugar que sorprenderá y no dejará indiferentes a sus visitantes.

GASTRONOMIA

productos tipicosLa riqueza y sabiduría de la tierra nos ofrecen el maridaje perfecto entre la cocina tradicional y los vinos propios de la comarca, teniendo como base los mejores productos de su ganadería y agricultura. Nuestra cocina es como el talante de las gentes: casera y sencilla, con una carta de platos extensa y variada, adornada con exquisitos dulces y licores.

En Valencia de Don Juan hay distintos establecimientos hosteleros donde poder degustar esta típica gastronomía leonesa: bacalao al molinero (plato genuino de Coyanza), sopas de ajo, cocido, potaje, batallones (patatas guisadas con diferentes ingredientes: rabo de novillo, conejo, liebre, costilla de cerdo o bacalao curado), empedraos (batallón con arroz), lentejas, caldos, embutidos de la tierra, cordero asado en horno de sarmientos, pollo de corral, pichones estofados con pimientos de Fresno, palomino guisado con arroz, callos, mollejas, asadurilla de cordero….. Y tras esta gran variedad de platos, mención especial al queso: amanchegado, prensado y maduro; curado o semicurado, de oveja, de vaca o de mezcla. Y no olvidemos el vino de la comarca, joven de bodega y trasiego, hecho de uvas “prieto picudo”, con paladar entre recio y afrutado.

Como postre diferentes dulces y licores. Los que cualquier abuela de aquí guarda como tesoro en su recuerdo de otros tiempos: arroz con leche, natillas, flan de huevo, tocinillo de cielo, leche frita, torrijas con miel, buñuelos de viento (por los Santos), orejas (en Carnaval), rosquillas de pan o de Pascua, pastas de manteca, empiñonaos y almendraos.