El Ayuntamiento de Valencia de Don Juan ha celebrado el Día Internacional del Pueblo Gitano con unas jornadas que han combinado cultura, diálogo y educación, organizadas desde la Concejalía de Servicios Sociales, dirigida por Donata Álvarez de la Varga.
La programación arrancó el miércoles 15 de abril en el Salón de Plenos. El foro-debate, centrado en la evolución de la cultura gitana a través de diferentes generaciones, fue especialmente participativo. En la mesa estuvieron presentes gitanos y gitanas de distintas edades, lo que permitió una conversación rica, cercana y muy real. Las preguntas, planteadas tanto por el moderador como por el público, en el que había personas gitanas y no gitanas, sirvieron para poner en común experiencias, inquietudes y miradas diferentes.
En ese mismo acto se inauguró la exposición “Gitanos relevantes a través de la historia”, que puede visitarse en el Ayuntamiento, y se procedió a la lectura del manifiesto. La jornada se cerró con un momento especialmente emotivo: la interpretación del himno gitano, Gelem, Gelem, que puso el broche a una tarde cargada de significado.
El jueves 16 de abril, la música tomó el relevo. El concierto, centrado en la cultura gitana, reunió a numeroso público y fue muy bien acogido. Hubo momentos para todo: poesía, interpretación musical y voces jóvenes que llenaron la sala.
Ya el viernes 17 de abril, el programa volvió al formato de foro-debate, esta vez con la participación de Vicente Barrul, su hijo Antonio Barrul y Antonio Sánchez Lozano, director de la Fundación Juan Bautista Montagne. Durante el encuentro se puso el foco en el proyecto “Ker Saorengo”, cuyo precursor fue Vicente Barrul.
“Ker Saorengo” es una iniciativa que va mucho más allá del deporte y en la que la Fundación Juan Bautista Montagne desempeña un papel esencial, acompañando y guiando a los menores en su día a día. La idea es: primero formarse, estudiar y cumplir con las tareas… y después, el entrenamiento como recompensa. Además, se puso en valor el papel del voluntariado, fundamental para que este proyecto siga creciendo y llegando a más jóvenes.
Antonio Barrul, campeón de España de boxeo, aportó además su experiencia personal, poniendo sobre la mesa el valor del esfuerzo, la constancia y las oportunidades bien aprovechadas.
Paralelamente, las actividades también llegaron a los centros educativos del municipio. Los más pequeños de las escuelas infantiles Pequecoyanza y el El Rincón de los Duendes, participaron coloreando la bandera gitana y dejando sus manos en murales llenos de color. Por su parte, en el I.E.S. Fernando I, el alumnado pudo ver un corto sobre la Gran Redada, además de reflexionar sobre este episodio histórico y conocer mejor los símbolos del pueblo gitano, como su bandera y su himno. Una experiencia educativa que, según trasladaron, resultó enriquecedora y muy bien valorada.
En conjunto, la programación ha demostrado que, cuando hay espacios para compartir, preguntar y escuchar, pasan cosas importantes. Y quizá ahí esté la clave: en sentarse juntos, sin prisas… y dejar que las historias hagan el resto.















